Si te caes, te extenderé mi mano.
Si te pierdes, seré tu guía.
Si tienes sed, seré tu agua.
Si tienes frío, seré tu abrigo.
Si te pierdes en la oscuridad, seré tu luz.
Si te sientes débil, seré tu fuerza.
Si necesitas llorar, seré tu pañuelo.
Si necesitas hablar, seré tu oído.
Siempre que me necesites
estaré ahí, pues para eso vivo,
para cuidarte, para contenerte.
Esta es mi causa, la razón de mí existir.
Vivo para ser tu ángel,
y si vivo es por ti.